El DÃa de la Marmota 4
Destrozar los clásicos de la infancia es cosa fácil. Basta con regresar a ellos ya con la amargada madurez de dos o tres décadas encima. Asà me pasó cuando quise volver a ver los Thundercats y He-man, para descubrir que lo único que hacen los personajes es caminar y hablar de las cosas más estúpidas. Luego con Corsario Negro, aquel libro de Salgari que leà más de cinco veces cuando recién aprendÃa a leer, al que regresé sólo para enfrentarme a la dura noción de que aún tratándose de un sangriento libro de piratas, estaba aprendiendo sin darme cuenta (en algún pasajes, mientras el Corsario pelea con sus enemigos, el narrador te explica las caracterÃsiticas de los reptiles, por ejemplo).
AsÃ, ayer me atrevà a revisitar un filme que, siguiendo la premisa de su trama, llegué a ver una y otra y otra vez por aquellos entonces: The groundhog day, conocido acá como DÃa de la marmota o Atrapado en el tiempo o, el mas elaborado Encantado sr. Destiny, que tiene como protagonistas a Bill Murray y Andie McDowell. Seguro más de uno se acuerda.
El resultado fue todo lo contrario a lo que esperaba. Groundhog day es una gran pelÃcula que ciertamente merece la etiqueta de clásica noventera.
Bill Murray interpreta a Phil Connors, amargado metorólogo de una cadena de televisión que es enviado a Punxsutawney, un pequeño pueblo de Pennsylvania a cubrir El dÃa de la marmota (que además es un evento real), en el que un roedor llamado Phil es sacado de su guarida por el alcalde del lugar y, según su comportamiento, se sabe qué tan largo será el invierno. Debido a una tormenta, el corresponsal se queda estancado en el lugar tras un dÃa desastroso y, cuando se levanta a la mañana siguiente, descubre que en realidad despertó en el mismo dÃa, cosa que sucederá una y otra y otra vez.
La premisa es original, y está muy bien tratada en el guión. Phil vivirá ese dos de febrero por muchÃsimo tiempo: aunque nunca se aclara cuánto, se sugiere que varios meses, o incluso años. En ese lapso se dará cuenta de lo patética que era su vida. Atravesará una fuerte depresión que lo llevará a suicidarse de todas las formas que se le ocurran sólo para resucitar al dÃa siguiente con la misma canción en el radio-despertador. Aprovechará luego las posibilidades que la absurda situación le presenta, como aprender todo de una mujer para después ligársela con esa información, dominar instrumentos e idiomas que requieren mucho tiempo de práctica (su reporte sobre el evento se volverá poesÃa metereológica), perderá toda noción del ridÃculo (en algún momento irá al cine disfrazado de vaquero sólo para darse el gusto) y luego despertará otra vez.
Eventualmente el tipo perderá todo miedo: al ridÃculo, al fracaso, a la muerte. Como sus actos no tienen consecuencias, en algún punto llegará a declararse un Dios, inmortal y conocedor de la vida de todos los habitantes del dÃa. Sabiendo exactamente dónde y cómo ocurrirán accidentes y tragedias, se convertirá en una especie de salvador, condenado a rescatar a los desafortunados todos los dÃas. Y luego, claro, se enamorará de la productora de la cadena, con la que cubre el evento (esta es McDowell), e intenará por todos los medios ser correspondido, pero fracasará irremediablemente una y otra y otra vez.
La historia guarda alguna relación con el mito de SÃsifo. Condenado por los dioses a arrastrar una enorme roca hasta la cima de una montaña sólo para que, al llegar, esta regrese a su posición inicial y el tenga que repetir el proceso hasta el infinito. Lo interesante de esto es que SÃsifo, extravagante héroe del absurdo, experimenta todos los dÃas alivio, e incluso felicidad, cada vez que llega a la meta, para luego volver a su estado anterior. Igual pasa en esta cinta, que sigue de esta forma los preceptos del Eterno retorno.
Genial, en mi opinión, que la profesión del personaje sea predecir el futuro, que esto le ocurra en un pueblo en donde aún normalmente no pasa gran cosa, y que nunca se aclare el por qué sucede esto. Además hay algunas ideas muy interesantes, que aparecen sutilmente en la cinta, como la teorÃa de que asà es esto en realidad, que vivimos el mismo dÃa una y otra y otra vez, la noción del loop perpetuo, hablando en cine.
Hay brillantes lÃneas de diálogo, a pesar de tratarse de una obra hollywoodense que se clasifica como comedia familiar, que denotan el trasfondo existencial de la trama. La actuación de Bill Murray, además, es sobresaliente, sin duda uno de sus mejores trabajos (aunque no llegue al nivel de algunos de los últimos que ha realizado, como Broken Flowers o Lost in translation).
Groundhog day fue dirigida por Harold Ramis, quien hizo el papel de Egon en los Cazafantasmas, y además de su trabajo como actor cuenta con una amplia filmografÃa, sobre todo de naturaleza cómica, como Analize this y Analize that (con Robert de Niro). Actualmente está trabajando en la tercera entrega de la saga Ghostbusters, que estará terminada a finales de año.
El dÃa de la marmota, se presume, está basada en un relato de Richard A. Lupoff, titulado 12:01 PM, que luego serÃa adaptada al cine por primera vez en un cortometraje del mismo nombre que fue nominado al Oscar en 1990 (puede verse en youtube). Esta versión es de 1993 y sus productores niegan toda relación.
Mi único reproche a esta obra es el último acto, que está bien considerando el origen. Abrupto y feliz, sobre todo. Se ve clara, en este desenlace, la mano comercializadora de Hollywood. Me hubiera encantado que los guionistas encontraran la forma de terminarla en la misma repetición, aún en el mismo ánimo de final feliz.
Aquà el trailer, para el que no se acuerde y para el que no la ha visto aún. Imperdonable.


Esta pelÃcula es de mis favoritas. Ya hasta me hiciste verla de nuevo en internet con un pésimo doblaje españolete.
Y esos peculiares doblajes son otro imprescindible…
He recordado esta pelicula las ultimas semanas, alguien comentó que podrÃa ser la analogÃa de vida de cualquier obrero, jaja. Buena recomendación. Saludos
Jajaja, saludos Allan.