La leyenda de El Personal 1
Si en México hay pocas bandas legendarias de rock, es en parte porque por acá todo se olvida (suena a corrido). El primer post de este blog, y el título del mismo, hacen alusión a los Apson, agrupación mitológica de los sesenta en peligro de extinción. Para futuros post, pretendo subrayar aleatoriamente las leyendas que los sustituyeron luego. Este se refiere, a una de la última parte de los ochenta y principios de los noventa: El personal.
Durante la última parte de esta década, en México, surgieron excelentes propuestas, entre las que sobresalen: Caifanes, La maldita vecindad y, por supuesto, Café Tacuba. Tres bandas concebidas en la Ciudad de México. Guadalajara, en esos ayeres (como tal vez ahora), no aportaba gran cosa. Había algunos proyectos, mayormente influenciados por los tres primeros, pero ninguno lograba cuajar todavía, al menos en el mismo nivel.
Fue así hasta 1987, cuando El personal hizo sus primeras apariciones en el Bar 9 (D.F.), alternando con La maldita. Un año después Discos pentagrama editó el LP No me hallo, primero y único de El Personal (con su alineación original). Reeditado como CD en 1995 con el título No me hallo y algo más, que contenía cinco bonus tracks.
El Personal sobresalía, sobre todo, por su propuesta original, que ellos mismos llamaban revoltura: mezcla de rock con reggae, blues, danzón, boleros, foxtrot y ritmos jarochos. Pero también por sus letras irreverentes, que aunque en apariencia sonaban puramente estúpidas, tenían un alto contenido existencial, político y sobre todo subversivo, que además incorporaban referencias en un tono muy kitch, aptas sólo para mexicanos, y “hasta ensayaban”, según decían sus integrantes.
La corta vida de un proyecto tan sublime, se debió sobre todo a la muerte de Julio Haro: vocalista, compositor y letrista del grupo, locutor de programas radiofónicos junto con su amigo y monero Trino; escritor de cuentos cortos y publicaciones periódicas como las “Aventuras de Gay Lussac”, entre otros tantos quehaceres más mundanos, que murió de VIH en el 93 siendo uno de los primeros personajes públicos (de la escena cultural) en declarar abiertamente su homosexualidad (en medio de una sociedad tan tolerante como es la tapatía).
Y no es que se olvide, como escribía en la introducción, es que ya casi no suena. Y sobre todo, no suena fuera de México un proyecto de esta envergadura.
( “El Personal, si puedo dar mi opinión, es una porquería”. Julio Haro)
Hoy es difícil, siquiera, encontrar información sobre esta banda. La que aparece aquí, fue rastreada sobre todo de algunos blogs, principalmente de este, y de un DVD editado por El colectivo. Más información sobre Julio Haro y otros grandes compositores mexicanos, aquí. Para conseguir el disco, si no lo encuentran, escríbanme a ivsoto@gmail.com y les digo dónde encontrarlo.
Aquí una de sus mejores canciones.


Muy buen post mi estimado, lastima que ya es algo viejo y es cierto, poca historia del personal, un grupo muy muychido!
Lastima que el buen Haro nos dejo, el otro Haro no le pudo dar el rumbo que llevaba con el buen Julio, pero jamas fue lo mismo El Personal sin el buen Julio.
Que nostalgia, pero al menos nos dejo buena musica, y nosotros somos los marranos, mi buen Julio los que te conocimos no te hemos olvidado, y en cada reguesito que escucho, recuerdo al buen cuate que eras.
Salu2.